Un mundo de personas

Huelga feminista

Hoy es la huelga feminista del #8M (2018), una huelga atípica, por varios motivos: por haber sido convocada desde abajo y no desde los sindicatos; una comisión de asociaciones feministas ha impulsado esta huelga, lo que era responsabilidad de los sindicatos, demostrando una vez más que los sindicatos ya no nos sirven, o al menos no los grandes o tradicionales.

Y también es atípica porque es una huelga donde sólo las mujeres están convocadas. Imaginemos alguna otra huelga a la que se vetase la participación a la parte “no afectada” (no afectada individual y directamente). Pero tiene su justificación, o al menos así lo cree la comisión convocante: se trata de hacer visibles los huecos que dejan las mujeres si dejan de trabajar, demostrar que la fuerza de trabajo de las mujeres es fundamental para que esta sociedad funcione.

Todas las acciones que vayan en la dirección de la igualdad hay que apoyarlas. Y esta no es una excepción. Pero se puede debatir y confrontar las ideas que se han puesto en la mesa, sin que por ello estemos en contra del feminismo o incluso de esta huelga…

1. Las mujeres tienen que demostrar su valor

Esta frase puede sonar machista, porque de hecho lo es. Y es justo lo que esta huelga parece estar diciendo, que las mujeres tienen la necesidad de demostrar que valen, que lo que hacen es importante. ¿Es un mensaje feminista este de que las mujeres necesitan demostrar algo a los hombres?

2. El riesgo a “demostrar” lo contrario

Y si la huelga no tiene éxito… ¿qué es lo que se habrá demostrado? ¿que las mujeres no tienen valor? ¿cómo interpretaría la sociedad un fracaso de esta huelga? ¿Era necesario asumir este riesgo?

3. Una huelga sólo para mujeres

Este es el punto que más choca de esta huelga: sólo puedes participar si eres mujer. Pero no es sólo la cuestión sexista obvia que surge de esta situación… sino que también conlleva un discurso aún más excluyente o discriminatorio…

Es decir, ¿qué entendemos por “mujer”? ¿Sólo las personas que han nacido mujeres, los que nacieron hombres pero se cambiaron de sexo, los que nacieron hombres y se sienten mujeres pero no se han cambiado de sexo, las que nacieron mujeres pero se cambiaron de sexo…? Es decir, hoy día el discurso hombres-mujeres es ridículo, el discurso de separar a las personas por el sexo con el que nació es absolutamente ridículo.

Un mundo de personas

Simone de Beauvoir

Simone de Beauvoir, un icono y referente del feminismo de 2ª ola (el feminismo “tradicional”), decía que “no se nace mujer, se llega a serlo“, que en este mundo machista a las mujeres se les enseña a comportarse con esos roles que el machismo les tiene reservado. Al igual que tiene reservado otros roles para los que nacen hombres.

El machismo es un sistema autoritario que divide a las personas según el sexo con el que hayas nacido. Y para superar al machismo no podemos seguir ahondando en la diferenciación entre hombres y mujeres, lo cual no sólo es la base del machismo, sino que además, como ya dije, es absolutamente ridículo cuando el binomio de los sexos ya ha quedado totalmente superado por la diversidad de género y la libertad sexual.

Dejemos de hablar en términos de hombres y mujeres, hablemos de personas. Suprimamos los sexos, dejemos de clasificar a las personas por el sexo con el que nacieron, y entonces el machismo no tendrá nada sobre lo que subsistir.

Destruyamos este mundo de hombres y mujeres y levantemos en su lugar un mundo de personas. Un mundo feminista.

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